«Generación RE»: artículo de opinión de Antonio Flores, CEO de Loop

Generación RE

“RE” no es una generación biológica, no aglutina a una serie de miembros unidos por su edad; RE es mental y une a todas aquellas personas que quieren sobrevivir a los tiempos que nos han tocado vivir, a las crisis, a la obsolescencia conceptual y, por supuesto, a la Covid-19. RE es una generación de actitudes de supervivencia y flexibilidad, de dinamismo y optimismo.

RE de reaccionar, remontar, replantear, revivir, reconsiderar, remodelar, reconvertir, redimensionar, retroceder, reprogramar, reducir, recortar, rescatar, refinanciar, reciclar, retirar, reconstruir…de no repetir… RE ¿de revolución?

¡Reacciona! Al sentimiento de asfixia y desconcierto. A tu tiempo, a volver a tomar las riendas de tu vida. A tu “status” y a tus mochilas, a tus falsas seguridades que te tienen anclado a lo convencional y a las noticias. También a aquellos que saben que no reaccionarás.

¡Remóntate! De la adversidad, del sentimiento de pérdida, de la falsa ilusión que no llegará y de tu necesidad creada. Al color gris que nos envuelve, a tu entorno mediocre, a lo que te anula y a la tristeza. A la apatía programada.

¡Replantéate! Aquello por lo que merece la pena dedicar tu tiempo. Tus preocupaciones e ilusiones, tus rutinas, tus ingresos y tus gastos. Tu estándar de vida, tus prejuicios y tus ídolos materiales.

¡Revive! Tus momentos alegres y tus ilusiones. La trascendencia. Tu autenticidad y naturalidad, tus causas y tu vocación, tu sencillez. La transparencia.

¡Reconsidera! El paso del tiempo, tus valores actuales, tu empleo y profesión. A quien te manda, tus gastos e ingresos, tus metas y retos, tus fuerzas y tu entorno. Aquello que te ilusiona.

¡Remodela! Lo que no te gusta, tus hábitos y tu entorno. Repara y repárate. No todo está mal, la mayoría de cosas están bien.

¡Reconvierte! Construye sobre lo que tienes y adáptate a los tiempos. Flexibilízate y busca nuevos usos a lo que tienes, a lo que haces y a lo que sabes.

¡Redimensiona! Tu entorno es distinto y tus necesidades también. Elimina lo superfluo, deja lastre y hazte ligero.

¡Retrocede! Toma distancia y reflexiona. Tómate tu tiempo y regresa a los cuarteles de invierno para recuperar fuerzas. Sé holístico y mira al horizonte…no tiene fin.

¡Reprograma! Cambia, modifica, define acciones. Construye sobre lo hecho, sobre tus hábitos y procesos. No cortes ni rompas tus amarras, reprograma tus acciones.

¡Reduce! Velocidad para ir más rápido y costes para ser más eficiente. Tu ambición para ir más lejos y tus círculos para ser más auténtico… ¡Enfócate!

¡Rescata! Aquello que realmente merece la pena, a tus amigos y compañeros. Conocimientos, actitudes e ilusiones aparcadas. El sentimiento de valor real, la gratitud del esfuerzo.

¡Refinánciate! Date un respiro y cumple tus compromisos. No te ahogues, toma distancia y perspectiva.

¡Recíclate! Ponte de nuevo en valor. Reaprovecha tus actitudes y aptitudes. Elimina tus residuos, lo que en un entorno no tiene valor puede tenerlo en otro. Busca aquello que te valoriza.

¡Retírate! De guerras perdidas y de lo que no va contigo. De lo gris y de la falta de ilusión. Cuando ya no te necesitan. Deja espacio a otros y busca tus nuevos espacios.

¡Reconstruye! Tu futuro y el de tu entorno, y hazlo en base a lo que eres, tienes, conoces y sabes: a tu realidad.

¡NO REPITAS! Tú y yo también hemos contribuido a esta situación, a estar donde estamos. Aprendamos de lo ocurrido y asentémoslo en nuestras vidas, solo así no volverá a suceder y avanzaremos de nuevo.

¡Haz la Revolución RE! La tuya, tu revolución. La de tu vida, la de las pequeñas cosas y hábitos, la que te merece la pena. La que te transforma a ti y te implica a ti.

¡¡Yo soy RE!!