







Existe una opinión generalizada de que los electrodomésticos son productos difíciles de utilizar y muchas veces están sobre especificados, complejizando su forma de aplicación. Esta visión cobra mayor fuerza entre los segmentos de mayor edad, que se tienden a alejar de las nuevas tecnologías y los beneficios que éstas les ofrecen. Por esta razón, el desafío que nos planteó BSH tenía como objetivo acercar los electrodomésticos al segmento de mayor edad, que suele ser excluido erróneamente de este mercado, ya que destaca por su capacidad de consumo y fidelización.

La propuesta consistió en una línea de electrodomésticos de uso fácil y simple, enfocado a quienes no están familiarizados con las nuevas tecnologías, ofreciéndoles un formato amable y adecuado a sus necesidades. Así surgío Easy Line, una categoría de productos que permite la adaptación a nuevos cambios y nuevas formas de consumo. Con el fin de facilitar la usabilidad, se desarrolló un sistema de adhesivos de instrucciones simples y completas, junto a un manual especialmente enfocado al usuario. Además, se incorporó en algunos electrodomésticos un módulo de voz, que facilita el uso a las personas mayores e incluso para los invidentes, logrando alcanzar mercados hasta ahora no abordados, con un alto nivel de adaptación y fidelización.





